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lunes, 17 de octubre de 2022

Bienestar es un Proyecto de País

Bienestar es un Proyecto de País, serio, integral, coherente, con soluciones concretas a los grandes problemas de Venezuela, entre ellos la producción, la miseria, la pobreza, la salud, la infraestructura de servicios de agua, electricidad, el Gran Cambio Cultural a través de Grandes Campañas de Opinión Pública para crear nuevos patrones de comportamiento ciudadano, respeto y orden, y la lucha cierta contra la corrupción y el delito. 

martes, 12 de febrero de 2019

Venezuela needs new and massive international investments in oil, gas and petrochemicals





Opening its market to international companies specializing in oil, gas and petrochemicals is essential for Venezuela in the current situation.
Venezuela needs not only financial resources but also the knowledge of international companies in those areas and for that purpose the corresponding reforms in the country's legislation must be carried out in a new political scenario.

Venezuela necesita nuevas y masivas inversiones internacionales en petróleo, gas y petroquímica


Abrir su mercado a empresas internacionales especializadas en petróleo, gas y petroquímica es indispensable para Venezuela en la actual coyuntura.
Venezuela necesita no sólo recursos financieros sino, además, del conocimiento de las empresas internacionales en esas áreas y con ese propósito deben realizarse las reformas correspondientes en la legislación del país en un nuevo escenario político.

domingo, 11 de febrero de 2018

Cuáles son las medidas urgentes para solucionar la grave crisis económica y social de Venezuela

La solución de la grave situación económica y social de Venezuela 2018 pasa por dos requisitos indispensables sin los cuales no es posible ninguna salida a la crisis:
a)     Un escenario político diferente y
b)    Un programa concreto de acciones económicas en el que lo principal es el problema monetario.
Si no se comprende en todas sus implicaciones que la devaluación de la moneda es la causa principal del problema económico y social de Venezuela y lo primero que debe resolverse no hay solución posible para el país.
Las medidas de urgencia son:
1. Ayuda internacional en comida y medicinas 2. Nueva moneda a la par del dólar 3. Tasa de transición de la vieja moneda a la nueva moneda Bs 10000/$ 4. Circulación libre del dólar y demás divisas, es decir, eliminación del control de cambio 5. Quitar 4 ceros a la moneda: lo que vale 100000 pasa a 10 bolívares temporalmente hasta que entre en circulación la nueva moneda a la par del dólar cuando todos los precios y salarios se igualarán a la escala internacional, incluyendo el precio de la gasolina y otros derivados del petróleo y las tasas de interés 6. Escala internacional de precios y salarios 7. Reactivación de la producción nacional: recuperación de la producción petrolera y petroquímica, agricultura y agroindustria, industrias básicas de Guayana, pequeña, mediana y gran industria y principales servicios, agua y electricidad especialmente.
Si se cumplen esas propuestas en realidad se produciría una dolarización de la economía pero conservando la nación una moneda nacional propia porque no se deben "poner todos los huevos en una sola canasta" y el país debe conservar siempre una opción autónoma para cualquier contingencia.
Con la adopción de este conjunto de medidas se iniciaría el camino hacia la recuperación y solución de los más graves problemas que afectan hoy a la sociedad venezolana: la hiperinflación, destrucción del salario, desabastecimiento de comida, medicinas y otros bienes esenciales, el desempleo y subempleo. Ello, a su vez, permitiría iniciar las acciones de recuperación de los servicios públicos y privados, en especial el área de la salud pública y servicios esenciales como los de electricidad y agua.
Libros del autor Pablo Rafael González en Amazon USA
Temas: filosofía, política, economía, energía, recursos naturales, medio ambiente, política monetaria, política de empleo, política de información, política internacional



sábado, 3 de septiembre de 2016

Venezuela does not appears in the financial statistics of the International Monetary Fund

Researching international reserves of different countries, I have found that Venezuela does not appears in the financial statistics of the International Monetary Fund. Indeed, I found, for example, official figures of international reserves for the month of July this year 2016 from other Latin American nations like Argentina that had 32,500 millions of dollars, Brazil 369,340, Chile 39,462, Colombia 46,592, Costa Rica 7,960, and Mexico 179,651 millions.
See the links:
IMF Statistics:
Data Template on International Reserves and Foreign Currency Liquidity (IRFCL)
http://data.imf.org/?sk=1117171F-7E11-4E80-A28E-439E4F3D1EEF&ss=1452811319782

Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional

Investigando sobre las reservas internacionales de los diferentes países del mundo, he encontrado que Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional. En efecto, hallé, por ejemplo, las cifras oficiales de las reservas internacionales para el mes de julio de este año 2016 de otras naciones de América Latina como Argentina que tenía 32.500 millones de dólares, Brasil 369.340, Chile 39.462, Colombia 46.592, Costa Rica 7.960 y México 179.651 millones de dólares. 
Vea usted los enlaces:
IMF Statistics
Data Template on International Reserves and Foreign Currency Liquidity (IRFCL)

lunes, 11 de noviembre de 2013

Si es posible eliminar el control de cambio sin descapitalizar las reservas

La solución al problema económico de Venezuela no está en ninguno de los extremos: ni en el comunismo, ni el socialismo extremista ni en el neoliberalismo. La solución está en un equilibrio que concilie la necesidad de proteger el ingreso de las personas y, en consecuencia, combatir la inflación, la especulación y preservar las reservas internacionales, por una parte, y garantizar la expansión de la producción agrícola, industrial y de servicios, por la otra. Ambos objetivos pueden lograrse sin necesidad de caer en los extremos ya señalados. Se podría eliminar el control de cambio sin que ello implique una descapitalización de las reservas, ¿cómo? Bueno, estableciendo límites y prioridades a las cantidades de divisas que el Banco Central asignará para el funcionamiento de la economía. Las prioridades son la agricultura, la industria y los medicamentos. El resto de las divisas debe provenir de las captaciones que hagan los empresarios y los bancos públicos y privados tanto en el mercado interno como en los mercados internacionales. Para ello es necesario primero que todo crear una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro, a la par del dólar, con cambio fijo, sustentada en las reservas de divisas del país y en sus reservas de petróleo y oro, para lo cual sería necesario emitir valores, bonos en dólares, garantizados por dichas reservas. La otra medida es permitir el libre uso del dólar en todas las transacciones de la economía y, en consecuencia, circularían libremente el bolívar oro y el dólar. Estas medidas deben ir acompañadas de un estricto control sobre las importaciones, para evitar el desequilibrio de la balanza de pagos y, también, de un control de precios concertado con los empresarios, para garantizar el abastecimiento y el mantenimiento de los precios.  Esas medidas contribuirían a detener y revertir la inflación, la especulación, la escasez y crearían una economía en expansión.
Esta es la respuesta del autor a un comentario en el artículo intitulado:
Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela

sábado, 7 de septiembre de 2013

Los efectos políticos de la hiperinflación, el espejo en que Venezuela debería mirarse

El notable economista norteamericano Paul Anthony Samuelson (1915-2009), Premio Nobel de Economía 1970, escribió una concepto digno de tener siempre presente; dijo Samuelson que “El ciclo económico presenta a las naciones democráticas un desafío, casi un ultimátum: o consiguen controlar las depresiones y las inflaciones extremadas mejor de lo que lo hicieron hasta la Segunda Guerra Mundial, o la estructura política de la sociedad estará en peligro.” Y agregaba que “la solidez política de una democracia está estrechamente ligada al mantenimiento efectivo y firmemente estable de la calidad de vida y alto nivel de empleo, hasta el punto de que no sería aventurado afirmar que la multiplicación de las dictaduras y la Segunda Guerra Mundial resultante se deben, en gran parte, a la incapacidad del mundo para enfocar adecuadamente el problema económico.” (1)
Samuelson tenía muy claro que la Gran Depresión con sus secuela de desempleo fue lo que provocó la radicalización política de Europa y de los mismos Estados Unidos en las primeras décadas del siglo XX y por eso, después de la guerra, publicó en sus libros las citadas advertencias, para que los líderes políticos evitaran en el futuro la repetición de tan desafortunados acontecimientos.
Los orígenes de la inflación en los últimos años
El período de treinta años entre 1945 y 1975, fue llamado la Era de Keynes, una etapa caracterizada por el crecimiento del empleo, la producción y la recuperación económica de los países devastados por la Segunda Guerra Mundial. Pero a partir de 1975, debido a las manipulaciones monetarias de algunos países, especialmente de Alemania, la economía mundial volvió a entrar en una etapa de incertidumbre y el fenómeno de la inflación y el desempleo comenzó a dar signos de reaparición. A ello contribuyó, además, luego, en 1973,  la decisión de los países de la OPEP de suspender el suministro de petróleo a Estados Unidos y los países que habían apoyado a Israel durante la Guerra del Yom Kipur (octubre de 1973), hecho conocido como el embargo petrolero árabe, lo cual provocó un incremento violento de los precios del petróleo y desató la recesión en Occidente.
El aumento de los precios del petróleo generó una nueva realidad financiera mundial, en la que los países petroleros comenzaron a disponer de recursos extraordinarios que nunca antes habían disfrutado. Esa inmensa riqueza que salió de los grandes países industrializados, especialmente, como grandes compradores de petróleo, volvió a esos países en forma de depósitos en sus bancos, ya que los países petroleros colocaron ese dinero en la banca internacional. Es allí cuando comienza a tomar forma la crisis de la deuda de los países en desarrollo, que se haría visible en la década de los ochenta, ya que los bancos buscaron formas para colocar la nueva cantidad de dinero entre los países en desarrollo que, por lo demás, se veían obligados a contraer los préstamos al no tener como pagar los nuevos precios de la energía y los nuevos precios de los productos terminados que compraban en las naciones industrializadas.
Los hechos antes narrados afectaron en primera instancia a las naciones de la América Latina, especialmente a Argentina, Bolivia, Brasil y Perú, países que experimentaron procesos de hiperinflación en los años ochenta y noventa del siglo XX. Un elemento común al proceso de hiperinflación en esos países fue la crisis de la deuda externa, ya que llegó un momento en el que no pudieron pagar sus compromisos y ello los obligó a devaluar sus monedas, hecho que, en mi opinión, fue la causa principal de la hiperinflación en esos países, sin descartar, por supuesto, otros elementos estructurales.
La solución
La solución común al problema de hiperinflación en cada uno de los países antes citados fue el establecimiento de un cambio fijo de la moneda. Esa fue la decisión clave del programa económico adoptado por el ministro Domingo Cavallo, en Argentina, en 1991, medida que junto a otras de carácter fiscal le permitió a ese país controlar la hiperinflación, después de muchos años intentando lograrlo sin éxito. Medidas similares fueron adoptadas por Bolivia, que tuvo el mayor índice de hiperinflación del continente en los años ochenta y lo corrigió adoptando un tipo de cambio fijo y reformas fiscales. El Perú siguió un camino similar, al igual que Brasil y lograron revertir el proceso de hiperinflación.
Venezuela debería considerar la experiencia de otros países latinoamericanos
Venezuela, que está al borde de la hiperinflación, debería considerar la experiencia de los países de Latinoamérica que ya pasaron por ese proceso y diseñar un programa de control de la hiperinflación. El concepto de programa de estabilización, lamentablemente está muy desacreditado, pero se debe crear una fórmula para responder a la urgente necesidad de evitar que la hiperinflación avance y ello pasa, necesariamente, por la creación de una nueva moneda con cambio fijo, a la par del dólar, que he llamado el bolívar oro. La devaluación acumulada en Venezuela es de más de 800 mil por ciento si se considera la cotización  del mercado que no se puede decir. Cuando un país llega a ese nivel de devaluación no tiene otra alternativa sino generar la confianza necesaria para restablecer los equilibrios de la economía y ello requiere atarse, de alguna forma, a la moneda internacional de pago, que es el dólar.
(1)    Paul Anthony Samuelson, Curso de Economía Moderna, páginas 3 y 420, Aguilar, Madrid, 1975, citado por Pablo Rafael González en Una Idea Concreta para Combatir la Desocupación, la Doble Jornada y la Media Jornada, página 8, Book Surge Publishing, 2006, North Carolina, USA.



jueves, 25 de julio de 2013

Venezuela accumulates 800,000 percent of devaluation approximately, an extraordinary experience in the world

In the current context, Venezuela's economic problem has no solution because the country suffers an extraordinary situation: Venezuela experiences a cumulative devaluation of about 800,000 per cent between 1983 and 2013.
This figure, which at first seems incredible, is the true reality of the economy.
In Venezuela there is an official price of the currency currently at 6.30 per dollar, which represent the same 6,300 bolivars of the 2008. In that year, 2008, the monetary authorities created a new currency, the bolivar fuerte, (strong bolivar), and removed three zeros; so 1 bolivar of the present really represents 1,000 bolivares of the year 2008. However, there is a secondary market, whose price cannot be disclosed in Venezuela because it is forbidden by a special law on the subject. There are therefore two realities: the official and the street.
If you compare the price of the current unofficial currency - the figure that legally cannot be said - but including its three zeros of 2008 with the price of the currency in 1983 - last year that had a parity of 4.30 per dollar- the devaluation is approximately 800,000 percent. To verify this figure It is sufficient to only apply a simple rule of three: if 4.30 bolivares was 100 percent, 800,000 percent is x.
800,000 percent of devaluation is an extraordinary figure and I do not know if there is a similar experience in the world.
An economy that has reached that level of devaluation has no other alternative than to adopt extraordinary measures also. That is the only way to combat hyperinflation Venezuela suffered for years which has increased lately.
The alternatives for a solution in a case like this are twofold: a) dollarization of the economy or b) to create a new currency. The first alternative has advantages but also disadvantages, one is that a dollarized country loses its monetary sovereignty; the second alternative, if is done in a serious manner, may represent an effective solution.
I have argued for a long time to create a new currency, the bolivar oro,   (bolivar gold ) at par with the dollar, a new currency of free access in the market with enough support in dollars and gold. I think that it would be the solution, because wages and prices would be homologated to those in the nations that use the dollar as its official currency.
Facts have proved and continue to prove that none of the paths followed until now on foreign exchange have yielded positive results. To find the solution would have to find a completely different way to the followed so far.
The devaluation is, essentially, what prevents solving Venezuela's economic problems: inflation, speculation, shortages, low production and unemployment. The other problem is the legal insecurity of investments.

Albert Einstein: "Problems cannot be solved by the same level of thinking that created them."

Venezuela acumula 800 mil por ciento de devaluación aproximadamente, una experiencia extraordinaria en el mundo

En el contexto actual, el problema económico de Venezuela no tiene solución porque ese país sufre una situación extraordinaria: Venezuela experimenta una devaluación acumulada de aproximadamente 800 mil por ciento entre 1983 y el año 2013.
Esa cifra, que a simple vista parece increíble, constituye la verdadera realidad de la economía.
En Venezuela existe un precio oficial de la divisa que actualmente es de 6,30 bolívares por dólar, los cuales representan los mismos 6.300 bolívares del año 2008. En ese año, 2008, las autoridades monetarias crearon una nueva moneda, el bolívar fuerte y le quitaron tres ceros, por lo que un bolívar fuerte del presente en realidad representa 1.000 bolívares del año 2008.  Sin embargo, existe un mercado no oficial, cuya cotización no se puede revelar debido a que lo prohíbe una ley especial sobre la materia. Hay, pues, dos realidades: la oficial y la de la calle.
Si usted compara el precio de la divisa no oficial actual --cifra que legalmente no se puede decir--  pero incluyendo los tres ceros del año 2008 con el precio de la divisa en el año 1983 --último año en que se mantuvo una paridad de 4,30 bolívares por dólar -- comprobará que la devaluación es aproximadamente 800 mil por ciento. Para ello basta sólo aplicar una regla de tres simple: si Bs. 4,30 era el 100 por ciento, 800.000 por ciento es x.  
800 mil por ciento de devaluación es una cifra extraordinaria y no sé si existe una experiencia similar en el mundo.
Una economía que ha llegado a ese nivel de devaluación no le queda otra alternativa sino adoptar también medidas extraordinarias. Esa es la única manera de combatir la hiperinflación que sufre Venezuela desde hace años y que se ha acentuado últimamente.
Las alternativas para una solución en un caso como este son dos: a) dolarizar la economía o b) crear una nueva moneda. La primera alternativa tiene ventajas pero también desventajas, entre ellas que el país que dolariza pierde su soberanía monetaria. La segunda alternativa, si se realiza en forma seria, puede representar una salida efectiva.
He planteado desde hace mucho tiempo crear una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro, a la par del dólar, una nueva moneda, de venta libre en el mercado,  con suficiente respaldo en divisas y en oro. Creo que esa sería la solución, porque salarios y precios se homologarían a los existentes en las naciones que emplean el dólar como moneda oficial.
Los hechos han demostrado y siguen demostrando que ninguno de los caminos seguidos hasta ahora en materia cambiaria han dado resultados positivos. Para encontrar la solución habría que buscar un camino totalmente distinto al seguido hasta ahora.
La devaluación es, en esencia, lo que impide la solución de los problemas económicos de Venezuela: la inflación, la especulación, la escasez, la baja producción y el desempleo. El otro problema es la inseguridad jurídica de las inversiones.

Albert Einstein: “Los problemas no pueden ser resueltos por el mismo nivel de pensamiento que los crearon.”

domingo, 19 de mayo de 2013

Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela


Índice
  1. Presentación
  2. Las alternativas
  3.  ¿Cuál sería la solución?
  4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
  5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
  6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
  7. Las medidas concretas
  8. Efectos de esas medidas
  1. Presentación
En Venezuela abundan expertos cuya especialidad es hacer diagnósticos presentando panoramas sombríos pero muy pocos plantean soluciones posibles, factibles de realizar. El otro obstáculo es que quienes dirigen las instituciones tampoco se atreven a explorar nuevos caminos, es decir, a innovar para solucionar los problemas. Eso es lo que ha ocurrido con la situación monetaria y cambiaria desde el año 1983 cuando en tiempos del presidente Luis Herrera Campins se devaluó la moneda y desde entonces el país ha estado sumergido en el círculo vicioso devaluación-inflación-devaluación del que no ha podido salir.  Prueba de lo anteriormente afirmado es que este año 2013 Venezuela cumple treinta años con un control de cambio y una devaluación acumulada de 146.511 por ciento, ya que la cotización de la divisa norteamericana pasó de 4,30 a 6.300 bolívares entre 1983 y este año 2013; recuérdese que en el año 2008 se le quitaron los tres ceros a la moneda, por lo que Bs. 6,30 de ahora equivalen a 6.300 bolívares del 2008, pero si se consideran las cifras del mercado que no se puede nombrar la devaluación es verdaderamente escandalosa. Por esas razones se justifica plantear soluciones a ese grave problema que afecta la vida de todos los ciudadanos.
Para comprender en forma práctica cómo funciona la economía de un país podemos compararla al funcionamiento de otro sistema complejo,  el cuerpo humano, que trabaja en forma armónica: si se produce una  alteración en cualquiera de sus órganos el sistema en su conjunto se afecta. Esto lo comprendieron muy bien los pioneros de los estudios económicos, como los fisiócratas, quienes por su condición de médicos pudieron hacer las analogías entre el funcionamiento de la economía y el funcionamiento del cuerpo humano como sistema. A pesar del tiempo transcurrido y de todo el avance alcanzado posteriormente por el pensamiento económico, la idea de los fisiócratas del funcionamiento de la economía como un sistema integrado tiene y tendrá siempre plena vigencia.
En forma de metáfora podríamos decir que la moneda es a la economía lo que la sangre es al cuerpo humano; por ello, si no se soluciona el problema monetario y cambiario el resto de las actividades económicas se verán siempre afectadas. Esa es la causa principal de la inflación, la especulación y la escasez de bienes y servicios que sufre actualmente el país, fenómenos que amenazan la estabilidad política y social.
2.  Las alternativas
a)    Crear una nueva moneda a la par el dólar que he llamado el bolívar oro o
b)   Continuar con el bolívar fuerte pero realizando cambios radicales en su valor respecto al dólar (revaluando) y  haciendo también cambios radicales en la estructura de costos, precios y salarios de la economía.
3.  ¿Cuál sería la solución?
En cualquiera de los dos casos la solución sería la libertad para que la banca pública y privada venda libremente divisas y todos los ciudadanos puedan adquirirlas a un precio fijo.  
            4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
Esa es la pregunta clave para comprender la situación de la economía venezolana. El control de cambio se adoptó porque el propio Estado y los actores económicos y financieros privados expoliaron las reservas internacionales y el país se vio obligado a instaurar el control para proteger lo poco que le quedaba de reservas. Por esa misma razón se mantiene la restricción en el presente. El temor es que si se permite la compra libre de divisas los actores económicos y financieros acaben las reservas internacionales del Banco Central en pocos días.
 5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
Esa es la otra pregunta clave. Pienso que si es posible. El mecanismo que he ideado es el siguiente: si se libera el mercado cambiario y se adopta una política que brinde seguridad e incentivos a las inversiones, las empresas nacionales y los bancos públicos y privados podrían captar divisas en los mercados internacionales y en el mercado nacional debido a la inversión de actores económicos nacionales y extranjeros en el país. El capital nacional e internacional busca siempre mercados donde invertir y llevan sus divisas a  mercados donde encuentran rentabilidad y seguridad. La libertad de cambio atraería un volumen importante de inversión nacional y extranjera pero ello requiere de una política de Estado orientada a promover la inversión.
6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
El Banco Central garantizaría a la banca pública y privada las divisas sólo para sectores prioritarios para el desarrollo nacional: alimentos, medicinas e insumos para la agricultura y la industria. El resto de las importaciones y pagos internacionales, como divisas para viajeros, deben ser hechos con las divisas que capte la banca privada en el mercado interno y externo.
Adoptando esa medida tal como la he enunciado no se debe temer a una estampida de divisas del Banco Central, ya que éste garantizaría divisas únicamente para las actividades prioritarias ya señaladas. Las instituciones financieras públicas y privadas reactivarían sus departamentos internacionales y sus mesas de cambio y quedarían pues en libertad para captar divisas a nivel nacional e internacional y podrían venderlas libremente al precio oficial. Esa es la diferencia fundamental con el sistema actualmente vigente.
7.  Las medidas concretas
- Formular una nueva política monetaria y cambiaria.
- Derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios y permitir la venta libre de divisas en el país a una tasa fija, bien sea con la nueva moneda, el bolívar oro a la par del dólar que he propuesto o, bien, a través del bolívar fuerte, pero revaluado, con las limitaciones anteriormente explicadas.
- La nueva política monetaria y cambiaria implicaría, de hecho, la aplicación de un esquema estricto de control de costos y precios  en toda la economía y un control de importaciones para evitar lo superfluo y la promoción de la producción nacional de bienes y servicios en forma intensa, especialmente de la agricultura y la industria.
8.  Efectos de esas medidas         
Se acabaría con la especulación en el mercado no oficial de venta de divisas que actúa como marcador de los precios en el resto de la economía estimulando la especulación, se incrementaría la producción nacional de alimentos y bienes producidos por las industrias y, en consecuencia, se podrían dar los pasos necesarios para el control de la inflación, la especulación y la escasez.