Bienestar es un Proyecto de País, serio, integral, coherente, con soluciones concretas a los grandes problemas de Venezuela, entre ellos la producción, la miseria, la pobreza, la salud, la infraestructura de servicios de agua, electricidad, el Gran Cambio Cultural a través de Grandes Campañas de Opinión Pública para crear nuevos patrones de comportamiento ciudadano, respeto y orden, y la lucha cierta contra la corrupción y el delito.
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lunes, 17 de octubre de 2022
lunes, 14 de diciembre de 2020
martes, 12 de febrero de 2019
Venezuela needs new and massive international investments in oil, gas and petrochemicals
Opening its market to international companies specializing in
oil, gas and petrochemicals is essential for Venezuela in the current
situation.
Venezuela needs not only financial resources but also the
knowledge of international companies in those areas and for that purpose the
corresponding reforms in the country's legislation must be carried out in a new
political scenario.
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gas,
new and massive international investments,
oil,
petrochemicals,
Venezuela
Venezuela necesita nuevas y masivas inversiones internacionales en petróleo, gas y petroquímica
Abrir su mercado a empresas internacionales especializadas en
petróleo, gas y petroquímica es indispensable para Venezuela en la actual
coyuntura.
Venezuela necesita no sólo recursos financieros sino, además,
del conocimiento de las empresas internacionales en esas áreas y con ese
propósito deben realizarse las reformas correspondientes en la legislación del
país en un nuevo escenario político.
domingo, 11 de febrero de 2018
Cuáles son las medidas urgentes para solucionar la grave crisis económica y social de Venezuela
La solución de la grave situación
económica y social de Venezuela 2018 pasa por dos requisitos indispensables sin
los cuales no es posible ninguna salida a la crisis:
a)
Un
escenario político diferente y
b)
Un
programa concreto de acciones económicas en el que lo principal es el problema
monetario.
Si no se comprende en todas sus
implicaciones que la devaluación de la moneda es la causa principal del
problema económico y social de Venezuela y lo primero que debe resolverse no
hay solución posible para el país.
Las medidas de urgencia son:
1. Ayuda internacional en comida y medicinas 2. Nueva moneda
a la par del dólar 3. Tasa de transición de la vieja moneda a la nueva moneda
Bs 10000/$ 4. Circulación libre del dólar y demás divisas, es decir,
eliminación del control de cambio 5. Quitar 4 ceros a la moneda: lo que vale
100000 pasa a 10 bolívares temporalmente hasta que entre en circulación la
nueva moneda a la par del dólar cuando todos los precios y salarios se
igualarán a la escala internacional, incluyendo el precio de la gasolina y
otros derivados del petróleo y las tasas de interés 6. Escala internacional de
precios y salarios 7. Reactivación de la producción nacional: recuperación de
la producción petrolera y petroquímica, agricultura y agroindustria, industrias
básicas de Guayana, pequeña, mediana y gran industria y principales servicios,
agua y electricidad especialmente.
Si se cumplen esas propuestas en realidad se produciría una
dolarización de la economía pero conservando la nación una moneda nacional
propia porque no se deben "poner todos los huevos en una sola
canasta" y el país debe conservar siempre una opción autónoma para
cualquier contingencia.
Con
la adopción de este conjunto de medidas se iniciaría el camino hacia la
recuperación y solución de los más graves problemas que afectan hoy a la
sociedad venezolana: la hiperinflación, destrucción del salario,
desabastecimiento de comida, medicinas y otros bienes esenciales, el desempleo
y subempleo. Ello, a su vez, permitiría iniciar las acciones de recuperación de
los servicios públicos y privados, en especial el área de la salud pública y
servicios esenciales como los de electricidad y agua.
Libros
del autor Pablo Rafael González en Amazon USA
Temas:
filosofía, política, economía, energía, recursos naturales, medio ambiente,
política monetaria, política de empleo, política de información, política
internacional
sábado, 3 de septiembre de 2016
Venezuela does not appears in the financial statistics of the International Monetary Fund
Researching international reserves of different
countries, I have found that Venezuela does not appears in the financial
statistics of the International Monetary Fund. Indeed, I found, for example,
official figures of international reserves for the month of July this year 2016
from other Latin American nations like Argentina that had 32,500 millions of
dollars, Brazil 369,340, Chile 39,462, Colombia 46,592, Costa Rica 7,960, and Mexico
179,651 millions.
See the links:
IMF Statistics:
Data
Template on International Reserves and Foreign Currency Liquidity (IRFCL)
http://data.imf.org/?sk=1117171F-7E11-4E80-A28E-439E4F3D1EEF&ss=1452811319782
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IMF,
International Reserves,
Venezuela
Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional
Investigando
sobre las reservas internacionales de los diferentes países del mundo, he
encontrado que Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo
Monetario Internacional. En efecto, hallé, por ejemplo, las cifras oficiales
de las reservas internacionales para el mes de julio de este año 2016 de otras naciones de América Latina como Argentina que tenía 32.500 millones de dólares,
Brasil 369.340, Chile 39.462, Colombia 46.592, Costa Rica 7.960 y México
179.651 millones de dólares.
Vea
usted los enlaces:
IMF
Statistics
Data
Template on International Reserves and Foreign Currency Liquidity (IRFCL)
Etiquetas:
América Latina,
reservas internacionales,
Venezuela
lunes, 11 de noviembre de 2013
Si es posible eliminar el control de cambio sin descapitalizar las reservas
La solución al
problema económico de Venezuela no está en ninguno de los extremos: ni en el
comunismo, ni el socialismo extremista ni en el neoliberalismo. La solución está
en un equilibrio que concilie la necesidad de proteger el ingreso de las
personas y, en consecuencia, combatir la inflación, la especulación y preservar
las reservas internacionales, por una parte, y garantizar la expansión de la
producción agrícola, industrial y de servicios, por la otra. Ambos objetivos
pueden lograrse sin necesidad de caer en los extremos ya señalados. Se podría
eliminar el control de cambio sin que ello implique una descapitalización de
las reservas, ¿cómo? Bueno, estableciendo límites y prioridades a las
cantidades de divisas que el Banco Central asignará para el funcionamiento de
la economía. Las prioridades son la agricultura, la industria y los
medicamentos. El resto de las divisas debe provenir de las captaciones que
hagan los empresarios y los bancos públicos y privados tanto en el mercado
interno como en los mercados internacionales. Para ello es necesario primero
que todo crear una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro, a la par del dólar,
con cambio fijo, sustentada en las reservas de divisas del país y en sus
reservas de petróleo y oro, para lo cual sería necesario emitir valores, bonos
en dólares, garantizados por dichas reservas. La otra medida es permitir el
libre uso del dólar en todas las transacciones de la economía y, en
consecuencia, circularían libremente el bolívar oro y el dólar. Estas medidas
deben ir acompañadas de un estricto control sobre las importaciones, para
evitar el desequilibrio de la balanza de pagos y, también, de un control de
precios concertado con los empresarios, para garantizar el abastecimiento y el
mantenimiento de los precios. Esas
medidas contribuirían a detener y revertir la inflación, la especulación, la
escasez y crearían una economía en expansión.
Esta es la respuesta del autor a un comentario en el artículo intitulado:
Cómo resolver
el problema monetario y cambiario de Venezuela
sábado, 7 de septiembre de 2013
Los efectos políticos de la hiperinflación, el espejo en que Venezuela debería mirarse
El notable
economista norteamericano Paul Anthony Samuelson (1915-2009), Premio Nobel de Economía
1970, escribió una concepto digno de tener siempre presente; dijo Samuelson que
“El ciclo económico presenta a las naciones democráticas un desafío, casi un ultimátum:
o consiguen controlar las depresiones y las inflaciones extremadas mejor de lo
que lo hicieron hasta la Segunda Guerra Mundial, o la estructura política de la
sociedad estará en peligro.” Y agregaba que “la solidez política de una
democracia está estrechamente ligada al mantenimiento efectivo y firmemente
estable de la calidad de vida y alto nivel de empleo, hasta el punto de que no sería
aventurado afirmar que la multiplicación de las dictaduras y la Segunda Guerra
Mundial resultante se deben, en gran parte, a la incapacidad del mundo para
enfocar adecuadamente el problema económico.” (1)
Samuelson tenía
muy claro que la Gran Depresión con sus secuela de desempleo fue lo que provocó
la radicalización política de Europa y de los mismos Estados Unidos en las
primeras décadas del siglo XX y por eso, después de la guerra, publicó en sus
libros las citadas advertencias, para que los líderes políticos evitaran en el
futuro la repetición de tan desafortunados acontecimientos.
Los orígenes de la inflación en los últimos
años
El período de
treinta años entre 1945 y 1975, fue llamado la Era de Keynes, una etapa
caracterizada por el crecimiento del empleo, la producción y la recuperación
económica de los países devastados por la Segunda Guerra Mundial. Pero a partir
de 1975, debido a las manipulaciones monetarias de algunos países,
especialmente de Alemania, la economía mundial volvió a entrar en una etapa de
incertidumbre y el fenómeno de la inflación y el desempleo comenzó a dar signos
de reaparición. A ello contribuyó, además, luego, en 1973, la decisión de los países de la OPEP de suspender
el suministro de petróleo a Estados Unidos y los países que habían apoyado a
Israel durante la Guerra del Yom Kipur (octubre de 1973), hecho conocido como
el embargo petrolero árabe, lo cual provocó un incremento violento de los
precios del petróleo y desató la recesión en Occidente.
El aumento de
los precios del petróleo generó una nueva realidad financiera mundial, en la
que los países petroleros comenzaron a disponer de recursos extraordinarios que
nunca antes habían disfrutado. Esa inmensa riqueza que salió de los grandes
países industrializados, especialmente, como grandes compradores de petróleo,
volvió a esos países en forma de depósitos en sus bancos, ya que los países
petroleros colocaron ese dinero en la banca internacional. Es allí cuando
comienza a tomar forma la crisis de la deuda de los países en desarrollo, que
se haría visible en la década de los ochenta, ya que los bancos buscaron formas
para colocar la nueva cantidad de dinero entre los países en desarrollo que,
por lo demás, se veían obligados a contraer los préstamos al no tener como
pagar los nuevos precios de la energía y los nuevos precios de los productos
terminados que compraban en las naciones industrializadas.
Los hechos antes
narrados afectaron en primera instancia a las naciones de la América Latina,
especialmente a Argentina, Bolivia, Brasil y Perú, países que experimentaron
procesos de hiperinflación en los años ochenta y noventa del siglo XX. Un
elemento común al proceso de hiperinflación en esos países fue la crisis de la
deuda externa, ya que llegó un momento en el que no pudieron pagar sus
compromisos y ello los obligó a devaluar sus monedas, hecho que, en mi opinión,
fue la causa principal de la hiperinflación en esos países, sin descartar, por
supuesto, otros elementos estructurales.
La solución
La solución
común al problema de hiperinflación en cada uno de los países antes citados fue
el establecimiento de un cambio fijo de la moneda. Esa fue la decisión clave
del programa económico adoptado por el ministro Domingo Cavallo, en Argentina,
en 1991, medida que junto a otras de carácter fiscal le permitió a ese país
controlar la hiperinflación, después de muchos años intentando lograrlo sin
éxito. Medidas similares fueron adoptadas por Bolivia, que tuvo el mayor índice
de hiperinflación del continente en los años ochenta y lo corrigió adoptando un
tipo de cambio fijo y reformas fiscales. El Perú siguió un camino similar, al
igual que Brasil y lograron revertir el proceso de hiperinflación.
Venezuela debería considerar la experiencia
de otros países latinoamericanos
Venezuela, que
está al borde de la hiperinflación, debería considerar la experiencia de los
países de Latinoamérica que ya pasaron por ese proceso y diseñar un programa de
control de la hiperinflación. El concepto de programa de estabilización,
lamentablemente está muy desacreditado, pero se debe crear una fórmula para
responder a la urgente necesidad de evitar que la hiperinflación avance y ello
pasa, necesariamente, por la creación de una nueva moneda con cambio fijo, a la
par del dólar, que he llamado el bolívar oro. La devaluación acumulada en
Venezuela es de más de 800 mil por ciento si se considera la cotización del mercado que no se puede decir. Cuando un
país llega a ese nivel de devaluación no tiene otra alternativa sino generar la
confianza necesaria para restablecer los equilibrios de la economía y ello
requiere atarse, de alguna forma, a la moneda internacional de pago, que es el
dólar.
(1) Paul
Anthony Samuelson, Curso de Economía
Moderna, páginas 3 y 420, Aguilar, Madrid, 1975, citado por Pablo Rafael
González en Una Idea Concreta para Combatir
la Desocupación, la Doble Jornada y la Media Jornada, página 8, Book Surge
Publishing, 2006, North Carolina, USA.
jueves, 25 de julio de 2013
Venezuela accumulates 800,000 percent of devaluation approximately, an extraordinary experience in the world
In the current context, Venezuela's
economic problem has no solution because the country suffers an extraordinary
situation: Venezuela experiences a cumulative devaluation of about 800,000 per
cent between 1983 and 2013.
This figure, which at first seems
incredible, is the true reality of the economy.
In Venezuela there is an official
price of the currency currently at 6.30 per dollar, which represent the same 6,300
bolivars of the 2008. In that year, 2008, the monetary authorities created a
new currency, the bolivar fuerte, (strong bolivar), and removed three zeros; so
1 bolivar of the present really represents 1,000 bolivares of the year 2008. However,
there is a secondary market, whose price cannot be disclosed in Venezuela because
it is forbidden by a special law on the subject. There are therefore two
realities: the official and the street.
If you compare the price of the
current unofficial currency - the figure that legally cannot be said - but
including its three zeros of 2008 with the price of the currency in 1983 - last
year that had a parity of 4.30 per dollar- the devaluation is approximately
800,000 percent. To verify this figure It is sufficient to only apply a simple
rule of three: if 4.30 bolivares was 100 percent, 800,000 percent is x.
800,000 percent of devaluation is an
extraordinary figure and I do not know if there is a similar experience in the
world.
An economy that has reached that
level of devaluation has no other alternative than to adopt extraordinary
measures also. That is the only way to combat hyperinflation Venezuela suffered
for years which has increased lately.
The alternatives for a solution in a
case like this are twofold: a) dollarization of the economy or b) to create a
new currency. The first alternative has advantages but also disadvantages, one
is that a dollarized country loses its monetary sovereignty; the second
alternative, if is done in a serious manner, may represent an effective
solution.
I have argued for a long time to
create a new currency, the bolivar oro,
(bolivar gold ) at par with the dollar, a new currency of free access in
the market with enough support in dollars and gold. I think that it would be
the solution, because wages and prices would be homologated to those in the
nations that use the dollar as its official currency.
Facts have proved and continue to
prove that none of the paths followed until now on foreign exchange have
yielded positive results. To find the solution would have to find a completely different
way to the followed so far.
The devaluation is, essentially,
what prevents solving Venezuela's economic problems: inflation, speculation,
shortages, low production and unemployment. The other problem is the legal insecurity
of investments.
Albert Einstein: "Problems cannot
be solved by the same level of thinking that created them."
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Venezuela
Venezuela acumula 800 mil por ciento de devaluación aproximadamente, una experiencia extraordinaria en el mundo
En el contexto
actual, el problema económico de Venezuela no tiene solución porque ese país
sufre una situación extraordinaria: Venezuela experimenta una devaluación
acumulada de aproximadamente 800 mil por ciento entre 1983 y el año 2013.
Esa cifra, que a
simple vista parece increíble, constituye la verdadera realidad de la economía.
En Venezuela
existe un precio oficial de la divisa que actualmente es de 6,30 bolívares por
dólar, los cuales representan los mismos 6.300 bolívares del año 2008. En ese
año, 2008, las autoridades monetarias crearon una nueva moneda, el bolívar fuerte
y le quitaron tres ceros, por lo que un bolívar fuerte del presente en realidad
representa 1.000 bolívares del año 2008.
Sin embargo, existe un mercado no oficial, cuya cotización no se puede
revelar debido a que lo prohíbe una ley especial sobre la materia. Hay, pues,
dos realidades: la oficial y la de la calle.
Si usted compara
el precio de la divisa no oficial actual --cifra que legalmente no se puede
decir-- pero incluyendo los tres ceros
del año 2008 con el precio de la divisa en el año 1983 --último año en que se
mantuvo una paridad de 4,30 bolívares por dólar -- comprobará que la
devaluación es aproximadamente 800 mil por ciento. Para ello basta sólo aplicar
una regla de tres simple: si Bs. 4,30 era el 100 por ciento, 800.000 por ciento
es x.
800 mil por
ciento de devaluación es una cifra extraordinaria y no sé si existe una
experiencia similar en el mundo.
Una economía que
ha llegado a ese nivel de devaluación no le queda otra alternativa sino adoptar
también medidas extraordinarias. Esa es la única manera de combatir la
hiperinflación que sufre Venezuela desde hace años y que se ha acentuado
últimamente.
Las alternativas
para una solución en un caso como este son dos: a) dolarizar la economía o b)
crear una nueva moneda. La primera alternativa tiene ventajas pero también
desventajas, entre ellas que el país que dolariza pierde su soberanía
monetaria. La segunda alternativa, si se realiza en forma seria, puede
representar una salida efectiva.
He planteado
desde hace mucho tiempo crear una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro,
a la par del dólar, una nueva moneda, de venta libre en el mercado, con suficiente respaldo en divisas y en oro.
Creo que esa sería la solución, porque salarios y precios se homologarían a los
existentes en las naciones que emplean el dólar como moneda oficial.
Los hechos han
demostrado y siguen demostrando que ninguno de los caminos seguidos hasta ahora
en materia cambiaria han dado resultados positivos. Para encontrar la solución
habría que buscar un camino totalmente distinto al seguido hasta ahora.
La devaluación
es, en esencia, lo que impide la solución de los problemas económicos de
Venezuela: la inflación, la especulación, la escasez, la baja producción y el
desempleo. El otro problema es la inseguridad jurídica de las inversiones.
Albert Einstein:
“Los problemas no pueden ser resueltos por el mismo nivel de pensamiento que
los crearon.”
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ventajas
domingo, 19 de mayo de 2013
Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela
Índice
- Presentación
- Las alternativas
- ¿Cuál sería la solución?
- ¿Por qué se adoptó y se mantiene
el control de cambio?
- ¿Se puede liberar el mercado
cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
- ¿Cómo quedarían las reservas del
Banco Central?
- Las medidas concretas
- Efectos de esas medidas
- Presentación
En Venezuela abundan expertos cuya
especialidad es hacer diagnósticos presentando panoramas sombríos pero muy
pocos plantean soluciones posibles, factibles de realizar. El otro obstáculo es
que quienes dirigen las instituciones tampoco se atreven a explorar nuevos
caminos, es decir, a innovar para solucionar los problemas. Eso es lo que ha
ocurrido con la situación monetaria y cambiaria desde el año 1983 cuando en
tiempos del presidente Luis Herrera Campins se devaluó la moneda y desde
entonces el país ha estado sumergido en el círculo vicioso devaluación-inflación-devaluación
del que no ha podido salir. Prueba de lo
anteriormente afirmado es que este año 2013 Venezuela cumple treinta años con
un control de cambio y una devaluación acumulada de 146.511 por ciento, ya que
la cotización de la divisa norteamericana pasó de 4,30 a 6.300 bolívares entre
1983 y este año 2013; recuérdese que en el año 2008 se le quitaron los tres
ceros a la moneda, por lo que Bs. 6,30 de ahora equivalen a 6.300 bolívares del
2008, pero si se consideran las cifras del mercado que no se puede nombrar la
devaluación es verdaderamente escandalosa. Por esas razones se justifica plantear
soluciones a ese grave problema que afecta la vida de todos los ciudadanos.
Para comprender en forma práctica cómo
funciona la economía de un país podemos compararla al funcionamiento de otro
sistema complejo, el cuerpo humano, que
trabaja en forma armónica: si se produce una
alteración en cualquiera de sus órganos el sistema en su conjunto se
afecta. Esto lo comprendieron muy bien los pioneros de los estudios económicos,
como los fisiócratas, quienes por su condición de médicos pudieron hacer las
analogías entre el funcionamiento de la economía y el funcionamiento del cuerpo
humano como sistema. A pesar del tiempo transcurrido y de todo el avance
alcanzado posteriormente por el pensamiento económico, la idea de los
fisiócratas del funcionamiento de la economía como un sistema integrado tiene y
tendrá siempre plena vigencia.
En forma de metáfora podríamos decir que la
moneda es a la economía lo que la sangre es al cuerpo humano; por ello, si no
se soluciona el problema monetario y cambiario el resto de las actividades
económicas se verán siempre afectadas. Esa es la causa principal de la
inflación, la especulación y la escasez de bienes y servicios que sufre
actualmente el país, fenómenos que amenazan la estabilidad política y social.
2. Las
alternativas
a)
Crear una nueva moneda a la par el dólar que he
llamado el bolívar oro o
b)
Continuar con el bolívar fuerte pero realizando
cambios radicales en su valor respecto al dólar (revaluando) y haciendo también cambios radicales en la
estructura de costos, precios y salarios de la economía.
3. ¿Cuál
sería la solución?
En cualquiera de los dos casos la solución
sería la libertad para que la banca pública y privada venda libremente divisas y todos
los ciudadanos puedan adquirirlas a un precio fijo.
4.
¿Por
qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
Esa es la pregunta clave para comprender la
situación de la economía venezolana. El control de cambio se adoptó porque el
propio Estado y los actores económicos y financieros privados expoliaron las
reservas internacionales y el país se vio obligado a instaurar el control para
proteger lo poco que le quedaba de reservas. Por esa misma razón se mantiene la
restricción en el presente. El temor es que si se permite la compra libre de
divisas los actores económicos y financieros acaben las reservas
internacionales del Banco Central en pocos días.
5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin
que se afecten las reservas del Banco Central?
Esa es la otra pregunta clave. Pienso que si
es posible. El mecanismo que he ideado es el siguiente: si se libera el mercado
cambiario y se adopta una política que brinde seguridad e incentivos a las
inversiones, las empresas nacionales y los bancos públicos y privados podrían captar
divisas en los mercados internacionales y en el mercado nacional debido a la
inversión de actores económicos nacionales y extranjeros en el país. El capital
nacional e internacional busca siempre mercados donde invertir y llevan sus
divisas a mercados donde encuentran rentabilidad
y seguridad. La libertad de cambio atraería un volumen importante de inversión nacional
y extranjera pero ello requiere de una política de Estado orientada a promover
la inversión.
6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco
Central?
El Banco Central garantizaría a la banca pública y privada las divisas sólo para sectores prioritarios para el desarrollo
nacional: alimentos, medicinas e insumos para la agricultura y la industria. El
resto de las importaciones y pagos internacionales, como divisas para viajeros,
deben ser hechos con las divisas que capte la banca privada en el mercado
interno y externo.
Adoptando esa medida tal como la he enunciado
no se debe temer a una estampida de divisas del Banco Central, ya que éste
garantizaría divisas únicamente para las actividades prioritarias ya señaladas.
Las instituciones financieras públicas y privadas reactivarían sus departamentos
internacionales y sus mesas de cambio y quedarían pues en libertad para captar
divisas a nivel nacional e internacional y podrían venderlas libremente al
precio oficial. Esa es la diferencia fundamental con el sistema actualmente
vigente.
7.
Las medidas concretas
- Formular una nueva política monetaria y
cambiaria.
- Derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios y
permitir la venta libre de divisas en el país a una tasa fija, bien sea con la
nueva moneda, el bolívar oro a la par del dólar que he propuesto o, bien, a
través del bolívar fuerte, pero revaluado, con las limitaciones anteriormente
explicadas.
- La nueva política monetaria y cambiaria
implicaría, de hecho, la aplicación de un esquema estricto de control de costos
y precios en toda la economía y un
control de importaciones para evitar lo superfluo y la promoción de la
producción nacional de bienes y servicios en forma intensa, especialmente de la
agricultura y la industria.
8.
Efectos de esas medidas
Se acabaría con la especulación en el mercado
no oficial de venta de divisas que actúa como marcador de los precios en el
resto de la economía estimulando la especulación, se incrementaría la producción
nacional de alimentos y bienes producidos por las industrias y, en
consecuencia, se podrían dar los pasos necesarios para el control de la
inflación, la especulación y la escasez.
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