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lunes, 20 de junio de 2016

Cómo recuperar los salarios, acabar con la hiperinflación, la escasez y elevar la producción en Venezuela 2016

Una tesis de política económica para resolver la crisis de Venezuela
Índice
  1. La realidad
  2. Una nueva política económica y social
  3. La industria petrolera
  4. Medidas de Política Económica
Nueva moneda
Libre uso del dólar
La nueva tasa de cambio: 400 bolívares por dólar
La única forma de devolverles a los ciudadanos su capacidad adquisitiva
¿Por qué 400 bolívares por dólar la nueva tasa de cambio?
Impacto de la nueva moneda sobre los precios
La transición del Bolívar Fuerte al Bolívar Oro
El salario mínimo actual es menos de 2 dólares diarios
Salario de transición
¿A cuánto se debe aumentar el salario de transición?
El nuevo salario mínimo el Bolívar Oro
Nueva escala de precios
  1. Hay que reactivar la agricultura y la industria
  2. ¿Cómo atender la coyuntura de desabastecimiento?


1.      La realidad
La hiperinflación ha destruido la capacidad de compra de los ciudadanos en Venezuela. No hay dinero que alcance para comprar comida y lo más elemental. A ello se suma una intensa escasez de alimentos, medicinas y los demás bienes necesarios para el funcionamiento normal de la sociedad. Informes internacionales hablan de una disminución significativa de la producción petrolera, fuente principal de las divisas del país. La producción agrícola, agroindustrial, de la pequeña, mediana y gran industria, incluyendo las industrias básicas de Guayana, prácticamente también está paralizada y ello es la causa principal del fenómeno de desabastecimiento generalizado. La distribución de comida, medicinas y los otros bienes esenciales pasa por un momento de gran dificultad. Los servicios públicos de electricidad, agua y salud están también altamente afectados.
Los ingresos de divisas han disminuido significativamente como consecuencia de la baja de los precios del petróleo, la falta de previsión en crear fondos de reserva para tiempos de crisis y la inexistente capacidad exportadora de otros bienes distintos al petróleo.
La moneda está destruida. Lo prueba el hecho simple de que la segunda semana de junio 2016 la tasa oficial de cambio respecto al dólar alcanzó los 600 bolívares por dólar. Pero en la realidad eso significa que 1 dólar representa 600.000 de los viejos, porque debemos recordar que en el año 2008 se le quitaron tres ceros a la moneda. Ese simple hecho demuestra el colapso del Bolívar Fuerte.
Las finanzas públicas confrontan también serios problemas y se debe recurrir constantemente a nuevos endeudamientos en moneda nacional y en moneda extranjera.
¿Qué hacer ante un panorama como el descrito, que no es una exageración sino algo absolutamente real?
2.      Una nueva política económica y social
En Venezuela hay que instaurar una nueva política económica para hacer frente a la crisis. Esa política debe comenzar por reconocer el papel del sector privado en la economía como generador de riqueza y el mayor generador de empleo, porque el Estado solo no está en capacidad de satisfacer las necesidades de producción, abastecimiento y empleo del país. El otro cambio fundamental es en política monetaria, ya que las distorsiones en esta materia son la primera causa, es decir, la causa determinante de todos los otros problemas.
De la consideración de esas dos definiciones básicas es posible abordar las soluciones en los diferentes campos: la política fiscal, financiera, comercial, la producción material y de servicios.
3.      La industria petrolera
Recuperar la capacidad de producción de la industria petrolera constituye el punto de partida porque es la fuente principal de los ingresos del país. Lo ideal es que la dependencia del petróleo disminuya lo máximo posible fomentando otras actividades económicas, pero mientras ello ocurre hay que poner toda la atención en la recuperación de la capacidad productiva de industria.
4.      Medidas de Política Económica
4.1       Nueva moneda
La causa del problema del país que -determina la escasez y la hiperinflación-  es la gran devaluación de la moneda que pasó de 4,30 bolívares por dólar en el año 1983 a 600 bolívares por dólar (tasa oficial Dicom para la segunda semana de junio 2016) pero realmente a 600.000 bolívares por dólar del año 2008 como ya se explicó anteriormente.
La solución es eliminar el control de cambio y crear una nueva moneda que pienso debería conservar el nombre del Libertador Simón Bolívar y propongo se denomine Bolívar Oro. Una nueva moneda revaluada, a la par del dólar, 1 a 1, con respaldo suficiente, para lo cual sería necesario constituir una garantía con el valor monetario de una parte de las reservas de petróleo y de las reservas de oro.
4.2      Libre uso del dólar
La otra medida es permitir el libre uso del dólar en la economía de manera que se pueda pagar indistintamente en Bolívar Oro o en dólares, pero conservando el Bolívar Oro la condición de moneda de curso legal.
4.3        La nueva tasa de cambio 400 bolívares fuertes por dólar
Mientras entra en circulación la nueva moneda, el Bolívar Oro, circularían simultáneamente la vieja moneda, el Bolívar Fuerte actual y el dólar. La tasa de cambio del Bolívar Fuerte frente a la nueva moneda el Bolívar Oro y el dólar propongo que sea de 400 Bolívares Fuertes por dólar.
El valor implícito del Bolívar Fuerte actual frente al dólar (M1/Reservas Internacionales) es estimado para el día en que escribo este documento 20 de junio 2016 en 411 bolívares por dólar, pero creo que el país puede tener una cotización inferior a la definida por ese valor implícito. Una explicación sobre el tema la podrá encontrar el lector en el siguiente enlace.
4.4 La única forma de devolverle a los ciudadanos su capacidad adquisitiva
Para solucionar el problema de la capacidad de compra de los salarios, es decir, para devolverles a los ciudadanos su capacidad adquisitiva se debe crear una nueva escala de precios y salarios en base a los precios y salarios internacionales. Pero para ello es necesario un gran acuerdo, un Pacto para el Rescate Económico y Social entre el Estado, los empresarios, los trabajadores y los gremios. Sin ese acuerdo la solución no es posible porque fracasarían las medidas de precios y salarios. Las bases del Pacto podrá encontrarlas el lector en el siguiente enlace.
4.5  ¿Por qué 400 bolívares por dólar la nueva tasa de cambio?
Ahora bien, demostraré en forma simple y práctica por qué la tasa de 400 bolívares por dólar es la tasa apropiada en la actual situación: tomemos por ejemplo simple un producto de uso generalizado como la harina de maíz que tiene actualmente (junio 2016) un precio regulado de 190 bolívares por kilo.
El precio internacional de la harina de maíz en Estados Unidos es 2,82 dólares. Eso significaría que tomando como base la tasa oficial Dicom de 600 bolívares por dólar un kilo de harina de maíz en Venezuela debería costar 1.692 bolívares.
Con una tasa de cambio oficial y libre de 400 bolívares por dólar, ese mismo kilo de harina de maíz costaría 1128 bolívares ($2,82x Bs400), pero en la  nueva moneda, el Bolívar Oro costaría 3 Bolívares Oro o 3 dólares.
400 bolívares por dólar es más o menos la tasa de cambio aceptada por el mercado en este momento (junio 2016) como lo demuestran los precios de los productos importados desde Colombia que se están vendiendo actualmente en el estado Zulia, donde la Gobernación autorizó la importación desde Colombia de diversos productos al precio internacional. En efecto, un kilo de harina de maíz importado de Colombia se está vendiendo (junio 2016) en el Zulia en 1.200 bolívares, que calculados a razón de 400 bolívares por dólar, da como resultado el precio internacional de 3 dólares por kilo como podrá apreciar el lector en los siguientes enlaces.
4.6. Impacto de la nueva moneda sobre todos los precios
Estas reflexiones son aplicables al resto de los productos y servicios. Por ejemplo, en Estados Unidos un  kilo de carne de primera cuesta aproximadamente 12 dólares. Si calculamos el dólar a 400 bolívares, tendremos que el kilo de carne actual cuyo precio aproximado es de 5000 bolívares equivale a aproximadamente 12 dólares 5000/400= 12,5 dólares. Bueno, aquí en Venezuela, aplicando el Principio de la Paridad del Poder Adquisitivo, y dado que la nueva moneda, el Bolívar Oro tendrá paridad con el dólar, un kilo de carne de primera debería costar  en la nueva escala de precios más o menos lo mismo, o sea, 12 Bolívares Oro aproximadamente.
4.7  La transición del Bolívar Fuerte al Bolívar Oro
El período más difícil del proceso es el paso de la moneda vieja el Bolívar Fuerte al Bolívar Oro o al dólar, porque en esa primera etapa habría que elevar los precios de los productos rezagados como la harina de maíz y otros productos subsidiados para llevarlos al precio internacional mientras llega la nueva moneda. Los productos no regulados no tienen porque aumentar de precio ya que se están vendiendo actualmente al precio internacional y algunos muy por encima de ese precio. Sería necesario entonces también elevar los salarios en Bolívares Fuertes mientras llega la nueva moneda. Por eso es imprescindible el Pacto de Rescate Económico y Social, de manera que el Estado, empresariado y trabajadores contribuyan a la estabilización hasta que entre plenamente en circulación la nueva moneda.
4.8  El salario mínimo actual es menos de 2 dólares diarios
El salario mínimo actual, (sumado salario más ticket de alimentación) llega a 33 mil bolívares. A la tasa oficial Dicom (junio 2016), eso significa 55 dólares mensuales, es decir, menos de 2 dólares por día, el umbral de la miseria de acuerdo a las estadísticas internacionales. Pero los pensionados están en peor condición porque reciben sólo 15 mil bolívares mensuales que representan a la tasa oficial Simadi sólo 25 dólares mensuales, menos de 1 dólar por día, o sea, más abajo aún del límite de la miseria, como lo establecen los organismos internacionales.
Las otras escalas de salarios en la administración pública y en el sector privado se ven igualmente afectadas por la distorsión económica y en la mayoría de los casos el salario se encuentra totalmente devaluado.
4.9  Salario de transición
En vista del daño causado por la hiperinflación y debido a la necesidad de realizar ajustes en los precios de algunos productos regulados para llevarlos a su precio internacional es necesario también realizar un ajuste en los salarios. Este es un salario de transición porque el nuevo salario será en Bolívar Oro cuando entre en plena circulación la nueva moneda, es decir, en dólares.
4.10 ¿A cuánto se debe aumentar el salario de transición?
Esa es la pregunta más difícil, porque un aumento de salarios repercutiría automáticamente en el nivel de precios. Por ello, el Pacto de Rescate Económico y Social es la clave del éxito de esta política. Otros países que transitaron por situaciones similares establecieron una congelación temporal de precios y salarios hasta la entrada en circulación de la nueva moneda, con la que se estableció la nueva escala de precios y salarios.
Pero en Venezuela, dada la crítica situación del ingreso de los trabajadores de menos de 2 dólares diarios,  se debería acordar un aumento de salarios y una congelación de precios de los bienes y servicios con excepción de los regulados, que deben migrar hacia la escala internacional hasta que entre en plena circulación la nueva moneda, el Bolívar Oro y se instaure la nueva escala internacional de precios y salarios.
4.11 El nuevo salario mínimo en Bolívar Oro
El salario mínimo en Bolívar Oro, que en la práctica es en dólares, no debe ser menor de 600 Bolívares Oro al mes, lo cual se ajusta más o menos a los parámetros internacionales. A manera de simple ejemplo, para ilustrar el poder adquisitivo del nuevo salario diríamos que un kilogramo de harina de maíz costaría 3 Bolívares Oro y un kilo de carne de primera 12 Bolívares Oro, que es aproximadamente el precio internacional de esos productos.
Cabe destacar también que en un proceso de expansión económica, como debe ocurrir de adoptarse la nueva política, es muy probable la expansión del empleo, de manera que es también muy posible el aumento del ingreso familiar debido a la incorporación de otros miembros de la familia al mercado de trabajo. De manera, pues, que el salario mínimo habría que verlo en la perspectiva de ingreso familiar en su conjunto y no sólo como ingreso único.
Las escalas de sueldos de los otros niveles deben ser resultado de las negociaciones tripartitas, Estado, empresarios y trabajadores.
4.12Nueva escala de precios
Los precios de los bienes y servicios que se producen y venden en el país deberán ajustarse a los precios internacionales de dichos bienes y servicios. El acuerdo en esta materia debe ser uno de los objetivos del Pacto de Rescate Económico y Social.
5.      Hay que reactivar la agricultura y la industria
Producir comida, medicinas y reactivar las fuentes de producción debe ser el objetivo principal de toda la política económica. Para ello, hay que tomar todas las medidas financieras y técnicas, desde el pago de las deudas nacionales e internacionales y la importación de los bienes necesarios para llevar adelante la producción.
6.      ¿Cómo atender la coyuntura de desabastecimiento?
Sólo mediante la adopción de una nueva política económica Venezuela podría superar sus problemas. El país debe buscar financiamiento internacional para la importación directa de alimentos, medicinas, repuestos, e insumos para reactivar la agricultura y la industria y para el pago de compromisos internacionales pendientes. Los organismos financieros del continente podrían ser una fuente y también los organismos financieros internacionales dependiendo de las condiciones del financiamiento. Pero Colombia es una fuente segura y rápida especialmente en productos agrícolas que podrían abastecer los estantes vacíos de Venezuela.
Venezuela tiene petróleo, el oro negro, que es un valor universalmente aceptado como tal y, a falta de liquidez en dólares, podría usar ese recurso como medio alterno de pago; es cuestión de negociación financiera.
Hoy, la situación de Venezuela, en lo que respecta a abastecimiento de comida, medicinas e insumos para reactivar su producción es en realidad crítica y pone en peligro la paz.
Ojalá quienes dirigen encuentren un camino para la solución de estos graves problemas. Yo, como ciudadano, cumplo con mi deber de presentar estas ideas para intentar contribuir al bien común.







martes, 15 de octubre de 2013

Dolarizar o crear una nueva moneda

La moneda venezolana, el bolívar fuerte, tiene una devaluación acumulada que llega hoy en día, octubre del año 2013,  al millón por ciento y ello impide la recuperación de su capacidad de compra. En efecto,  para el año 1983 1 dólar representaba 4,30 bolívares pero ahora ese mismo dólar representa una cantidad que legalmente no se puede decir en Venezuela pero que en términos porcentuales significa un aumento del millón por ciento aproximadamente en el mercado que tampoco se puede nombrar en Venezuela.
En el año 2008 Venezuela hizo una reforma monetaria para quitarle tres ceros a la moneda. Pero ello no modificó la realidad de los precios. La medida se adoptó para intentar controlar la inflación y, además, para simplificar las operaciones con la moneda, especialmente las cuentas nacionales, ya que las cifras de presupuestos y otras cantidades de recursos públicos cada día se hacían más difíciles de manejar debido al crecimiento de la inflación. Lo cierto es que 1 bolívar fuerte de hoy equivale en realidad a 1000 bolívares del año 2008 antes de restarle los ceros. En consecuencia, 6,30 bolívares de hoy, que es la cotización oficial del dólar significan realmente 6.300 bolívares de los viejos. El precio de una manzana hoy es de 50 bolívares, pero en la realidad eso significa que una manzana cuesta 50.000 bolívares de los viejos, hecho que pone en evidencia hasta dónde ha llegado la devaluación de la moneda. Por esa razón a Venezuela no le quedan sino dos alternativas si quiere recuperar el poder de compra de la moneda, abatir la inflación, acabar con la escasez y estabilizar los precios: a) dolarizar la economía o b) crear una nueva moneda atada al dólar. Esas fueron las fórmulas que emplearon los países de América Latina para superar su crisis económica e hiperinflación en los años 80  y 90 y es el camino que debería seguir Venezuela en la actualidad.
Si bien la economía hasta ahora no ha entrado en un proceso de hiperinflación, el nivel de devaluación de la moneda es de tal magnitud que no deja otras opciones sino las expresadas en el párrafo anterior.
La dolarización formal, o sea, la adopción del dólar como única moneda de curso legal no es lo más conveniente, pero se puede encontrar una solución mixta:
a)      La creación de una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro, con valor 1 a 1,  a la par del dólar,  de valor fijo y  cambio libre en el mercado y respaldada 1 a 1 por dólares, oro y las reservas petroleras de Venezuela y
b)      La dolarización informal, es decir, permitir el libre uso del dólar en todas las transacciones de la economía.
Lo más difícil es determinar a cuanto por dólar o bolívar oro se debería convertir la masa monetaria existente hoy. Por ejemplo, en el año 2000, el Presidente Jamil Mawad, de Ecuador, en una situación similar, aceptó la cotización del mercado que era entonces de 25 mil sucres por dólar. En Venezuela no se podría hacer algo así porque sería un caos. Habría, pues, que establecer una paridad justa e inmediatamente articular la nueva estructura de costos, precios y salarios de la economía en base a la nueva moneda el bolívar oro y el dólar.
El esquema de circulación conjunta de la moneda nacional y el dólar se aplicó en Argentina en tiempos de la Convertibilidad, en El Salvador a partir del año 2001 y se aplica en Nicaragua y Perú. En Ecuador la situación es diferente porque ese país adoptó el dólar como única moneda de curso legal a partir de enero del año 2000 y lo ha mantenido hasta el presente. En Panamá la moneda oficial es el Balboa pero todas las transacciones se hacen en dólares, porque el Balboa existe sólo en moneda fraccionaria. Como puede apreciarse, varias naciones de América Latina, con recursos menores a los de Venezuela, emplean indistintamente sus monedas nacionales y el dólar en sus economías.
Dejo constancia que conozco la Ley de Gresham y sé lo que implica la circulación de dos monedas de diferente valor, pero este no sería el caso de Venezuela, porque, como ya se dijo, el bolívar oro se cotizaría a la par del dólar y con su misma fortaleza porque estaría respaldado 1 a 1  por dólares, oro y las reservas petroleras venezolanas.
Mantener la libertad de cambio de la moneda tiene sus riesgos. Uno es la llegada de capitales especulativos que en cualquier momento pueden emigrar creando una crisis en la balanza de pagos, pero para evitar esas situaciones están las autoridades monetarias y financieras que pueden adoptar previsiones en la materia. Una de esas medidas es mantener un nivel suficientemente alto de reservas en divisas y oro, cosa que sería posible en Venezuela por ser un país petrolero con ingresos permanentes y crecientes de divisas, si se usan esas divisas debidamente, cobrando efectivamente el petróleo y si se atesora el oro de Guayana.
La otra medida es ejercer un control sobre las importaciones para proteger tanto la cuenta corriente como la cuenta de capital de la balanza de pagos. La falta de control en esa materia fue lo que contribuyó a acentuar la crisis de Argentina en los 80 y 90, golpeando a la agricultura e industria de ese país, provocando la hiperinflación y el desempleo. Por eso, es muy importante conocer las experiencias de otros países.
La otra decisión fundamental para el logro del proceso de recuperación económica de Venezuela es detener el endeudamiento y hacer todo lo posible por pagar la deuda externa existente, porque la deuda si es un factor desestabilizador de la economía de los países.
Adoptando el conjunto de medidas antes anunciadas, Venezuela acabaría con la causa fundamental de la inflación y la escasez y emprendería el camino hacia el progreso, pero ello requiere del diseño y puesta en práctica de una nueva y diferente política económica.

domingo, 19 de mayo de 2013

Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela


Índice
  1. Presentación
  2. Las alternativas
  3.  ¿Cuál sería la solución?
  4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
  5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
  6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
  7. Las medidas concretas
  8. Efectos de esas medidas
  1. Presentación
En Venezuela abundan expertos cuya especialidad es hacer diagnósticos presentando panoramas sombríos pero muy pocos plantean soluciones posibles, factibles de realizar. El otro obstáculo es que quienes dirigen las instituciones tampoco se atreven a explorar nuevos caminos, es decir, a innovar para solucionar los problemas. Eso es lo que ha ocurrido con la situación monetaria y cambiaria desde el año 1983 cuando en tiempos del presidente Luis Herrera Campins se devaluó la moneda y desde entonces el país ha estado sumergido en el círculo vicioso devaluación-inflación-devaluación del que no ha podido salir.  Prueba de lo anteriormente afirmado es que este año 2013 Venezuela cumple treinta años con un control de cambio y una devaluación acumulada de 146.511 por ciento, ya que la cotización de la divisa norteamericana pasó de 4,30 a 6.300 bolívares entre 1983 y este año 2013; recuérdese que en el año 2008 se le quitaron los tres ceros a la moneda, por lo que Bs. 6,30 de ahora equivalen a 6.300 bolívares del 2008, pero si se consideran las cifras del mercado que no se puede nombrar la devaluación es verdaderamente escandalosa. Por esas razones se justifica plantear soluciones a ese grave problema que afecta la vida de todos los ciudadanos.
Para comprender en forma práctica cómo funciona la economía de un país podemos compararla al funcionamiento de otro sistema complejo,  el cuerpo humano, que trabaja en forma armónica: si se produce una  alteración en cualquiera de sus órganos el sistema en su conjunto se afecta. Esto lo comprendieron muy bien los pioneros de los estudios económicos, como los fisiócratas, quienes por su condición de médicos pudieron hacer las analogías entre el funcionamiento de la economía y el funcionamiento del cuerpo humano como sistema. A pesar del tiempo transcurrido y de todo el avance alcanzado posteriormente por el pensamiento económico, la idea de los fisiócratas del funcionamiento de la economía como un sistema integrado tiene y tendrá siempre plena vigencia.
En forma de metáfora podríamos decir que la moneda es a la economía lo que la sangre es al cuerpo humano; por ello, si no se soluciona el problema monetario y cambiario el resto de las actividades económicas se verán siempre afectadas. Esa es la causa principal de la inflación, la especulación y la escasez de bienes y servicios que sufre actualmente el país, fenómenos que amenazan la estabilidad política y social.
2.  Las alternativas
a)    Crear una nueva moneda a la par el dólar que he llamado el bolívar oro o
b)   Continuar con el bolívar fuerte pero realizando cambios radicales en su valor respecto al dólar (revaluando) y  haciendo también cambios radicales en la estructura de costos, precios y salarios de la economía.
3.  ¿Cuál sería la solución?
En cualquiera de los dos casos la solución sería la libertad para que la banca pública y privada venda libremente divisas y todos los ciudadanos puedan adquirirlas a un precio fijo.  
            4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
Esa es la pregunta clave para comprender la situación de la economía venezolana. El control de cambio se adoptó porque el propio Estado y los actores económicos y financieros privados expoliaron las reservas internacionales y el país se vio obligado a instaurar el control para proteger lo poco que le quedaba de reservas. Por esa misma razón se mantiene la restricción en el presente. El temor es que si se permite la compra libre de divisas los actores económicos y financieros acaben las reservas internacionales del Banco Central en pocos días.
 5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
Esa es la otra pregunta clave. Pienso que si es posible. El mecanismo que he ideado es el siguiente: si se libera el mercado cambiario y se adopta una política que brinde seguridad e incentivos a las inversiones, las empresas nacionales y los bancos públicos y privados podrían captar divisas en los mercados internacionales y en el mercado nacional debido a la inversión de actores económicos nacionales y extranjeros en el país. El capital nacional e internacional busca siempre mercados donde invertir y llevan sus divisas a  mercados donde encuentran rentabilidad y seguridad. La libertad de cambio atraería un volumen importante de inversión nacional y extranjera pero ello requiere de una política de Estado orientada a promover la inversión.
6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
El Banco Central garantizaría a la banca pública y privada las divisas sólo para sectores prioritarios para el desarrollo nacional: alimentos, medicinas e insumos para la agricultura y la industria. El resto de las importaciones y pagos internacionales, como divisas para viajeros, deben ser hechos con las divisas que capte la banca privada en el mercado interno y externo.
Adoptando esa medida tal como la he enunciado no se debe temer a una estampida de divisas del Banco Central, ya que éste garantizaría divisas únicamente para las actividades prioritarias ya señaladas. Las instituciones financieras públicas y privadas reactivarían sus departamentos internacionales y sus mesas de cambio y quedarían pues en libertad para captar divisas a nivel nacional e internacional y podrían venderlas libremente al precio oficial. Esa es la diferencia fundamental con el sistema actualmente vigente.
7.  Las medidas concretas
- Formular una nueva política monetaria y cambiaria.
- Derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios y permitir la venta libre de divisas en el país a una tasa fija, bien sea con la nueva moneda, el bolívar oro a la par del dólar que he propuesto o, bien, a través del bolívar fuerte, pero revaluado, con las limitaciones anteriormente explicadas.
- La nueva política monetaria y cambiaria implicaría, de hecho, la aplicación de un esquema estricto de control de costos y precios  en toda la economía y un control de importaciones para evitar lo superfluo y la promoción de la producción nacional de bienes y servicios en forma intensa, especialmente de la agricultura y la industria.
8.  Efectos de esas medidas         
Se acabaría con la especulación en el mercado no oficial de venta de divisas que actúa como marcador de los precios en el resto de la economía estimulando la especulación, se incrementaría la producción nacional de alimentos y bienes producidos por las industrias y, en consecuencia, se podrían dar los pasos necesarios para el control de la inflación, la especulación y la escasez.