miércoles, 28 de agosto de 2013

Por qué es necesario renovar el concepto de democracia y crear un nuevo modelo político

“Los problemas no pueden ser resueltos por el mismo nivel de pensamiento que los crearon,” Albert Einstein.
Índice
1.      Objetivo del ensayo
2.      Presentación
3.      El gran objetivo práctico de la política
4.      Métodos empleados para el dominio del Estado
5.      Democracia y autocracia
6.      Las grandes fallas de la democracia
7.      ¿Son las elecciones las únicas fuentes de la democracia y de la legitimidad de los gobiernos?
8.      El modelo no toma en cuenta la realidad
9.      La historia
10.  El fracaso económico del capitalismo
11.  El fracaso económico del comunismo
12.  El fracaso político de la democracia occidental
13.  Los pueblos si se equivocan al elegir sus gobernantes
14.  El fracaso político del comunismo
15.  Un nuevo modelo político
16.  Las bases del nuevo modelo político
17.  La elección directa de los gobernantes es lo más democrático
18.  Sólo minorías privilegiadas tienen acceso al poder político
19.  Cómo se podría lograr una participación más amplia y justa en la conducción de la política
20.  Conclusiones
1.      Objetivo del ensayo
El objetivo de este ensayo es demostrar que, en la realidad, la democracia se ha convertido en un sistema que perpetúa en el poder a las mismas élites de siempre y, por ello, los problemas de la sociedad no se resuelven. Por esa razón, se justifica crear un nuevo  modelo político que permita ampliar la participación política de los ciudadanos.
El análisis fue hecho tomando en consideración la realidad política de las naciones democráticas de Occidente.
Al final se presentan ideas para alcanzar la desconcentración del poder político, a través una mayor participación de los ciudadanos en la conducción directa de los asuntos públicos.
2.      Presentación
El 4 de agosto del 2012 publiqué un ensayo en el que explicaba por qué es necesario crear un nuevo modelo económico equilibrado sin prejuicios ideológicos y lo sintetizaba en un concepto muy simple: porque las dos ideologías que han dominado el mundo, el capitalismo y el comunismo han fracasado.
En el tiempo transcurrido entre la publicación de ese primer ensayo y el presente he podido comprobar que la falla no es atribuible solamente a las imperfecciones de los sistemas económicos sino que ellas son una consecuencia, directa, de las fallas de los sistemas políticos, es decir, de la forma teórica y práctica del ejercicio del poder político. Para abordar el tema lo primero que tenemos que decir es que la economía es una rama de la política y que, en consecuencia, la economía depende directamente de las decisiones políticas de los Estados. Eso significa que, sin un cambio en el sistema político, no es posible resolver los grandes problemas del mundo que son, en esencia, a) la sobrepoblación, b) la pobreza y c) la destrucción de la naturaleza y el medio ambiente.
3.      El gran objetivo práctico de la política
El objetivo principal de la política es el dominio del poder y para ello es necesario primero que todo el dominio del Estado.
4.      Métodos empleados para el dominio del Estado
Son dos los métodos empleados para el dominio del Estado: a) la persuasión y b) la fuerza. Cuando la primera no es suficiente entra en acción la segunda.
5.      Democracia y autocracia
La democracia se basa en la persuasión de las élites y de las masas para que acepten el dominio de otra élite, mediante la negociación.
La autocracia es la imposición de una élite sobre el resto de las élites y sobre las masas, mediante el uso de la fuerza.
Los regímenes políticos existentes en el mundo pertenecen a una de las dos tendencias, no hay exclusiones.
6.      Las grandes fallas de la democracia
Aristóteles, que es pionero de la teoría política, decía que la principal falla de la democracia es que muchos quieren mandar y muy pocos obedecer.
7.      ¿Son las elecciones las únicas fuentes de la democracia y de la legitimidad de los gobiernos?
Esa es una pregunta clave cuya respuesta permitiría comprender la realidad política del mundo moderno.
En el mundo político actual se observa un hecho fundamental y es la asociación de la palabra democracia con la palabra elecciones.  En los últimos años se ha arraigado la idea de que la legitimidad de los gobiernos surge de las elecciones y que es ello lo que determina si un gobierno es democrático o no. Es, pues, una simplificación extrema de la política: si el gobierno nace de una elección se considera que es democrático.
Ese es el concepto y el modelo político que se ha impuesto a Occidente y al resto del mundo en los últimos años.
8.      El modelo no toma en cuenta la realidad
Pero ese concepto y ese modelo político no toma en cuenta hechos fundamentales cómo la forma en que se ha obtenido el triunfo electoral ni las conductas posteriores de los gobiernos en el ejercicio del poder. Por eso, existen hoy en día gobiernos que formalmente son democráticos, pero en la realidad, en la práctica, no lo son.
9.      La historia
Al terminar la segunda guerra mundial en 1945, los vencedores, Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron a ejercer un total dominio de la política mundial. A partir de entonces, el mundo se vio prácticamente arrinconado entre dos posiciones políticas: a) el pensamiento único que trataban de imponer los comunistas soviéticos y b) el modelo democrático norteamericano cuya base principal era las elecciones, una especie también de pensamiento único, pero de signo contrario.
a)      El pensamiento único
Desde que se fundó el estado soviético a raíz de la Revolución de Octubre de 1917, los líderes del nuevo estado trataron de imponer su modelo político económico, el comunismo,  al resto del mundo; en los primeros años no lo lograron pero luego, después de la segunda guerra mundial si alcanzaron sus propósitos de dominación y establecieron el comunismo en el este de Europa y parte del Asia.
El modelo comunista niega toda libertad al ser humano y le confisca todos sus derechos, entre ellos el derecho a tener propiedad privada, porque el Estado es el dueño de todo. También le confisca el derecho a opinar, ya que el ciudadano debe seguir ciegamente lo que imponen los líderes comunistas, que son los únicos que tienen derecho a poseer y a opinar.
10.  Fracaso económico del capitalismo
No podemos hablar de éxito económico del capitalismo, cuando existen en Occidente millones de pobres y desempleados. Lo más emblemático es lo que está ocurriendo en Europa; en España, por ejemplo, donde la cifra de desempleados ya supera el 20 por ciento. Un fenómeno parecido ocurre en Italia, Grecia y Portugal y en menor escala en Francia. La excepción es Alemania que domina el poder financiero de Europa.
11.  Fracaso económico del comunismo
Tampoco podemos hablar de éxito económico del comunismo, ya que también ha creado millones de pobres en los países donde ha gobernado. La Unión Soviética desapareció en 1991, agobiada por la pobreza de su población. En el resto de las naciones comunistas ocurre un fenómeno igual, incluyendo China, cuyos trabajadores sobreviven en condiciones de esclavitud con salarios miserables y jornadas de trabajo interminables, similares a las del inicio de la Revolución Industrial.
12.  Fracaso político de la democracia occidental
El modelo político de la democracia occidental, basado en el equilibrio de poderes y en las elecciones como única fuente de la legitimidad de los gobiernos se ha debilitado en los últimos tiempos debido a los problemas que han surgido de su aplicación en la práctica.
El equilibrio de poderes, si bien es cierto que constituye la forma ideal para evitar el abuso de un poder sobre los otros, en la práctica ha generado otros problemas como la paralización o retardo de la acción el Estado para la solución de los problemas de la sociedad. En la práctica, el poder ejecutivo piensa una cosa, el poder legislativo otra y el poder judicial algo completamente distinto. Generalmente no se ponen de acuerdo y el perjuicio es para el resto de la sociedad.
Las elecciones como única fuente de la democracia y la legitimidad de los gobiernos también ha sufrido un descrédito importante, ya que ha quedado demostrado que esa es una condición necesaria pero no suficiente para garantizar la democracia ni la legitimidad de los gobiernos.
13.  Los pueblos si se equivocan al elegir sus gobernantes
Por ejemplo, a través de los mecanismos electorales de la época que eran, esencialmente, elecciones de segundo grado, el pueblo italiano eligió a Benito Mussolini y el pueblo alemán eligió a Adolfo Hitler.  Ello demuestra que los dictadores no siempre llegan al poder por medio de la fuerza, también llegan legalmente. ¿Qué significa esto? Bueno, simplemente, que las elecciones no son, necesariamente, garantía de la instauración de un régimen democrático.
14.  El fracaso político del comunismo
El comunismo, como sistema autocrático, representa la negación absoluta de los derechos fundamentales de los seres humanos.
La práctica comunista en todas las naciones donde se ha realizado ha convertido a esos países en reinos del terror y la injusticia.
15.  Un nuevo modelo político
Por las razones expuestas en este ensayo, es perfectamente posible concluir que es necesario construir un nuevo modelo político que concilie la necesidad de preservar la democracia y los derechos humanos con la necesidad de garantizar la eficiencia del Estado y el logro de los grandes objetivos demográficos, económicos y ambientales de la humanidad.
16.  Las bases del nuevo modelo político
Crear un nuevo modelo político equilibrado y justo es una tarea bastante difícil. Lo más complejo es la representatividad y la legitimidad de los gobiernos.
Un nuevo modelo político, para ser justo y representativo de la sociedad, tendría que garantizar la participación de todos los ciudadanos dispuestos a trabajar en la conducción de los asuntos políticos de la sociedad.
17.  La elección directa de los gobernantes es lo más democrático
Obviamente, la elección directa de los gobernantes por parte del pueblo es el método más democrático y el que garantiza la mayor representatividad. Hasta ahora no se ha inventado una forma diferente. Vale destacar, sin embargo, que todavía hay países que practican elecciones de segundo grado y no la elección directa.
18.  Sólo minorías privilegiadas tiene acceso al poder político
Pero el problema es que en el mundo actual la elección de los gobernantes está limitada por un hecho fundamental: sólo minorías privilegiadas con dinero y/o acceso a los medios de comunicación social son las que tienen posibilidad de participar con éxito en la política. En la práctica, los medios de comunicación imponen el liderazgo político a través de sus campañas de opinión pública. Ello produce una concentración de poder en esas minorías, que no siempre representan los mejores intereses de la sociedad, sino que buscan controlar el Estado para satisfacer sus propios intereses.
19.  Cómo se podría lograr una participación más amplia y justa en la conducción de la política
La fórmula sería a través de la política pública. Se debería establecer una legislación que garantice igualdad de oportunidades para difundir sus ideas a través de los medios de comunicación, a todos los participantes en las actividades políticas legalmente reconocidos como grupos o partidos políticos.
Se debería, asimismo, garantizar financiamiento por parte del Estado a las organizaciones políticas legalmente establecidas. Una medida como esta evitaría que los partidos políticos reciban donaciones de particulares que puedan comprometer la honestidad de la gestión pública.
20.  Conclusiones
-          El Estado debería buscar fórmulas prácticas, de aplicación posible, para garantizar la desconcentración del poder político, a través de una mayor participación de los ciudadanos en la conducción de los asuntos públicos.
-          La política no puede ser una actividad mercantil en la que gana el que tenga más dinero o medios de comunicación.
-          En consecuencia, el financiamiento de los partidos políticos debería ser un asunto de Estado, porque los partidos son los instrumentos a través de los cuales se accede al poder político del Estado.
-          En los procesos electorales, el Estado debería garantizar a los actores políticos la participación igualitaria para la divulgación de sus ideas y mensajes a través de espacios financiados y/o auspiciados por el Estado.
-          La aplicación de estos principios representaría una renovación de la democracia.