Mostrando entradas con la etiqueta reservas internacionales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reservas internacionales. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de septiembre de 2016

Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional

Investigando sobre las reservas internacionales de los diferentes países del mundo, he encontrado que Venezuela no aparece en las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional. En efecto, hallé, por ejemplo, las cifras oficiales de las reservas internacionales para el mes de julio de este año 2016 de otras naciones de América Latina como Argentina que tenía 32.500 millones de dólares, Brasil 369.340, Chile 39.462, Colombia 46.592, Costa Rica 7.960 y México 179.651 millones de dólares. 
Vea usted los enlaces:
IMF Statistics
Data Template on International Reserves and Foreign Currency Liquidity (IRFCL)

jueves, 24 de julio de 2014

Una idea diferente para el cálculo del tipo de cambio implícito de las monedas de las naciones respecto al dólar

¿Cuál es el nivel mínimo de reservas internacionales que debe sustentar la moneda de las naciones?
Índice
  1. ¿Por qué escribí este trabajo?
  2. ¿Qué es el tipo de cambio implícito?
  3. Una fórmula distinta
  4. La misma probabilidad matemática aplicada a la relación depósitos/encaje legal se puede aplicar a la relación liquidez monetaria/reservas internacionales
  5. ¿Cuál es el porcentaje de liquidez monetaria que debe estar garantizado por reservas internacionales?
  6. Las catástrofes financieras
  7. Conclusión
1.    ¿Por qué escribí este trabajo?
Escribí este trabajo porque he observado cómo en algunos países, cómo Venezuela, se ha aplicado el concepto de tipo de cambio implícito de la moneda, el cual ha sido utilizado como argumento para justificar una inmensa devaluación de la moneda de ese país.
2.    ¿Qué es el tipo de cambio implícito?
Los economistas emplean el concepto de tipo de cambio implícito para determinar la relación de cambio entre las monedas nacionales de los países y el dólar. El tipo de cambio implícito de la moneda se obtiene de dividir la liquidez monetaria M2 entre las reservas internacionales.
Lo ideal, según los economistas, es que el tipo de cambio implícito coincida con el tipo de cambio real u oficial, de manera que se pueda garantizar la conversión de la liquidez monetaria a dólares cuando lo exijan las circunstancias; en otras palabras, que toda la liquidez monetaria esté respaldada por su equivalente en dólares a la tasa de cambio oficial de cada país.
3.    Una fórmula distinta
Pero yo pienso de manera diferente. Creo que no es necesario que toda la liquidez monetaria de los países está respaldada en reservas internacionales, sino sólo una parte de la liquidez; explicaré por qué:
a)    Pienso que el sistema de funcionamiento de la banca y seguros se puede aplicar, por analogía, al sistema de administración de divisas de los países.
b)   La banca y los seguros basan su funcionamiento en un principio de probabilidad matemática; ese principio supone que todos los clientes de los bancos no retiran todo su dinero el mismo día ni todos los asegurados sufren enfermedades o siniestros el mismo día. Hay un índice regular de retiro de fondos de los bancos y un índice regular de enfermedades o siniestros de los asegurados, índices que normalmente representan una constante histórica. Ese índice regular de retiros y siniestros sólo se altera en condiciones extraordinarias como la quiebra de los bancos o en caso de desastres naturales.
c)    Bueno, algo similar ocurre en la administración de divisas de los países, ya que hay un índice regular de operaciones en moneda extranjera, índice que normalmente representa una constante histórica. De este hecho podemos inferir que no es necesario que toda la liquidez monetaria de un país sea garantizada por divisas, porque se supone que todos los ciudadanos no acudirán el mismo día a cambiar su moneda nacional por divisas o a realizar operaciones de importación de bienes que implican una salida de divisas.
4.    La misma probabilidad matemática aplicada a la relación depósitos/encaje legal se puede aplicar a la relación liquidez monetaria/reservas internacionales
La aplicación de la fórmula liquidez entre reservas internacionales para determinar el tipo de cambio implícito de las monedas respecto al dólar niega el principio de probabilidad matemática en el que se sustenta el funcionamiento de la banca y los seguros explicado anteriormente, porque significa respaldar el 100% de la liquidez monetaria con reservas internacionales, lo cual no ocurre con los depósitos de los ahorristas en la banca. Los gobiernos no consideran necesario exigir a los bancos mantener un respaldo (encaje legal o coeficiente legal de reservas) 1 a 1 por los depósitos que reciben, sino un porcentaje que varía de país a país, dependiendo de la situación del sistema financiero en su conjunto. Por ejemplo, en Estados Unidos el encaje legal para depósitos sobre 89 millones de dólares es de 10% (enero 2014), en Europa el Banco Central Europeo fijó un encaje de 9,948 % para determinado tipo de depósitos (abril 2014) y en países en desarrollo como Venezuela el encaje legal es de 21,5% (julio 2014). (1)
Pienso que el mismo principio de probabilidad matemática aplicado a la relación entre depósitos y encaje legal de la banca se puede aplicar a la relación entre liquidez monetaria y el nivel de reservas internacionales para sustentar el valor de las monedas y su tasa de cambio.  
5.    ¿Cuál es el porcentaje de liquidez monetaria que debe estar garantizado por reservas internacionales?
La porción de liquidez monetaria que debe estar garantizada por reservas internacionales debe estar determinada por la evolución histórica de las operaciones en divisas de cada país. Por ejemplo, si la liquidez monetaria en su conjunto representa el equivalente de 100 mil millones de dólares y las operaciones históricas en divisas representan sólo el equivalente de 50 mil millones de dólares, es esta última cantidad de la liquidez monetaria la que debe estar respaldada por reservas internacionales y no el total de la liquidez. La aplicación de esta idea, facilitaría las actividades económicas de los países porque cambia el concepto tradicional del tipo de cambio implícito, al reducir la cantidad de liquidez monetaria que debe contar con respaldo en divisas.
6.    Las catástrofes financieras
Los bancos quiebran, pero no es lo usual, de la misma manera que no son frecuentes los accidentes de aviación, porque el transporte aéreo es relativamente seguro.
Los principios en que se basa el funcionamiento de la banca y los seguros usualmente se cumplen pero, cuando los bancos quiebran, los gobiernos generalmente toman el control y responden ante los ahorristas. Para ello, en la mayoría de los países existen instituciones públicas cuyo objetivo fundamental es garantizar los depósitos.
7. Conclusión
Los países pueden sustentar sus monedas nacionales respecto a la moneda patrón, el dólar, aplicando el mismo principio que se usa en materia de encaje legal a los depósitos de la banca, ya que no es necesario un respaldo 1 a 1 entre liquidez monetaria y encaje legal. Bueno, el mismo principio debe ser aplicado a la relación entre la liquidez monetaria y las reservas internacionales de los países. En consecuencia, la fórmula liquidez monetaria M2 entre reservas internacionales no debe ser el criterio más apropiado para determinar el tipo de cambio implícito de las monedas respecto al dólar.
Debemos decir, en conclusión, que sólo un porcentaje de la liquidez monetaria de las naciones, el porcentaje correspondiente al comportamiento histórico de sus operaciones en divisas, es el que debe estar respaldado por reservas internacionales. De ello podemos inferir que esa cantidad constituye el nivel mínimo necesario de reservas internacionales para respaldar la moneda nacional de los países. Como es obvio suponer, las naciones pueden tener reservas superiores y, a mayores reservas, mayor solidez de la economía.
Una excepción a todos estos supuestos la constituye los países que utilizan el dólar como su moneda de curso legal, como Ecuador, o aquellos países que mantienen su moneda nacional en relación a la par, 1 a 1 respecto al dólar de los Estados Unidos de América. La otra excepción son los países que mantienen tipos de cambio superiores al dólar de los Estados Unidos de América, como el Reino Unido y la Unión Europea.
(1) Fuentes:
Federal Reserve Bulletin 2014, Volume 100
European Central Bank
Banco Central de Venezuela

lunes, 11 de noviembre de 2013

Si es posible eliminar el control de cambio sin descapitalizar las reservas

La solución al problema económico de Venezuela no está en ninguno de los extremos: ni en el comunismo, ni el socialismo extremista ni en el neoliberalismo. La solución está en un equilibrio que concilie la necesidad de proteger el ingreso de las personas y, en consecuencia, combatir la inflación, la especulación y preservar las reservas internacionales, por una parte, y garantizar la expansión de la producción agrícola, industrial y de servicios, por la otra. Ambos objetivos pueden lograrse sin necesidad de caer en los extremos ya señalados. Se podría eliminar el control de cambio sin que ello implique una descapitalización de las reservas, ¿cómo? Bueno, estableciendo límites y prioridades a las cantidades de divisas que el Banco Central asignará para el funcionamiento de la economía. Las prioridades son la agricultura, la industria y los medicamentos. El resto de las divisas debe provenir de las captaciones que hagan los empresarios y los bancos públicos y privados tanto en el mercado interno como en los mercados internacionales. Para ello es necesario primero que todo crear una nueva moneda, que he llamado el bolívar oro, a la par del dólar, con cambio fijo, sustentada en las reservas de divisas del país y en sus reservas de petróleo y oro, para lo cual sería necesario emitir valores, bonos en dólares, garantizados por dichas reservas. La otra medida es permitir el libre uso del dólar en todas las transacciones de la economía y, en consecuencia, circularían libremente el bolívar oro y el dólar. Estas medidas deben ir acompañadas de un estricto control sobre las importaciones, para evitar el desequilibrio de la balanza de pagos y, también, de un control de precios concertado con los empresarios, para garantizar el abastecimiento y el mantenimiento de los precios.  Esas medidas contribuirían a detener y revertir la inflación, la especulación, la escasez y crearían una economía en expansión.
Esta es la respuesta del autor a un comentario en el artículo intitulado:
Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela

domingo, 19 de mayo de 2013

Cómo resolver el problema monetario y cambiario de Venezuela


Índice
  1. Presentación
  2. Las alternativas
  3.  ¿Cuál sería la solución?
  4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
  5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
  6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
  7. Las medidas concretas
  8. Efectos de esas medidas
  1. Presentación
En Venezuela abundan expertos cuya especialidad es hacer diagnósticos presentando panoramas sombríos pero muy pocos plantean soluciones posibles, factibles de realizar. El otro obstáculo es que quienes dirigen las instituciones tampoco se atreven a explorar nuevos caminos, es decir, a innovar para solucionar los problemas. Eso es lo que ha ocurrido con la situación monetaria y cambiaria desde el año 1983 cuando en tiempos del presidente Luis Herrera Campins se devaluó la moneda y desde entonces el país ha estado sumergido en el círculo vicioso devaluación-inflación-devaluación del que no ha podido salir.  Prueba de lo anteriormente afirmado es que este año 2013 Venezuela cumple treinta años con un control de cambio y una devaluación acumulada de 146.511 por ciento, ya que la cotización de la divisa norteamericana pasó de 4,30 a 6.300 bolívares entre 1983 y este año 2013; recuérdese que en el año 2008 se le quitaron los tres ceros a la moneda, por lo que Bs. 6,30 de ahora equivalen a 6.300 bolívares del 2008, pero si se consideran las cifras del mercado que no se puede nombrar la devaluación es verdaderamente escandalosa. Por esas razones se justifica plantear soluciones a ese grave problema que afecta la vida de todos los ciudadanos.
Para comprender en forma práctica cómo funciona la economía de un país podemos compararla al funcionamiento de otro sistema complejo,  el cuerpo humano, que trabaja en forma armónica: si se produce una  alteración en cualquiera de sus órganos el sistema en su conjunto se afecta. Esto lo comprendieron muy bien los pioneros de los estudios económicos, como los fisiócratas, quienes por su condición de médicos pudieron hacer las analogías entre el funcionamiento de la economía y el funcionamiento del cuerpo humano como sistema. A pesar del tiempo transcurrido y de todo el avance alcanzado posteriormente por el pensamiento económico, la idea de los fisiócratas del funcionamiento de la economía como un sistema integrado tiene y tendrá siempre plena vigencia.
En forma de metáfora podríamos decir que la moneda es a la economía lo que la sangre es al cuerpo humano; por ello, si no se soluciona el problema monetario y cambiario el resto de las actividades económicas se verán siempre afectadas. Esa es la causa principal de la inflación, la especulación y la escasez de bienes y servicios que sufre actualmente el país, fenómenos que amenazan la estabilidad política y social.
2.  Las alternativas
a)    Crear una nueva moneda a la par el dólar que he llamado el bolívar oro o
b)   Continuar con el bolívar fuerte pero realizando cambios radicales en su valor respecto al dólar (revaluando) y  haciendo también cambios radicales en la estructura de costos, precios y salarios de la economía.
3.  ¿Cuál sería la solución?
En cualquiera de los dos casos la solución sería la libertad para que la banca pública y privada venda libremente divisas y todos los ciudadanos puedan adquirirlas a un precio fijo.  
            4. ¿Por qué se adoptó y se mantiene el control de cambio?
Esa es la pregunta clave para comprender la situación de la economía venezolana. El control de cambio se adoptó porque el propio Estado y los actores económicos y financieros privados expoliaron las reservas internacionales y el país se vio obligado a instaurar el control para proteger lo poco que le quedaba de reservas. Por esa misma razón se mantiene la restricción en el presente. El temor es que si se permite la compra libre de divisas los actores económicos y financieros acaben las reservas internacionales del Banco Central en pocos días.
 5. ¿Se puede liberar el mercado cambiario sin que se afecten las reservas del Banco Central?
Esa es la otra pregunta clave. Pienso que si es posible. El mecanismo que he ideado es el siguiente: si se libera el mercado cambiario y se adopta una política que brinde seguridad e incentivos a las inversiones, las empresas nacionales y los bancos públicos y privados podrían captar divisas en los mercados internacionales y en el mercado nacional debido a la inversión de actores económicos nacionales y extranjeros en el país. El capital nacional e internacional busca siempre mercados donde invertir y llevan sus divisas a  mercados donde encuentran rentabilidad y seguridad. La libertad de cambio atraería un volumen importante de inversión nacional y extranjera pero ello requiere de una política de Estado orientada a promover la inversión.
6. ¿Cómo quedarían las reservas del Banco Central?
El Banco Central garantizaría a la banca pública y privada las divisas sólo para sectores prioritarios para el desarrollo nacional: alimentos, medicinas e insumos para la agricultura y la industria. El resto de las importaciones y pagos internacionales, como divisas para viajeros, deben ser hechos con las divisas que capte la banca privada en el mercado interno y externo.
Adoptando esa medida tal como la he enunciado no se debe temer a una estampida de divisas del Banco Central, ya que éste garantizaría divisas únicamente para las actividades prioritarias ya señaladas. Las instituciones financieras públicas y privadas reactivarían sus departamentos internacionales y sus mesas de cambio y quedarían pues en libertad para captar divisas a nivel nacional e internacional y podrían venderlas libremente al precio oficial. Esa es la diferencia fundamental con el sistema actualmente vigente.
7.  Las medidas concretas
- Formular una nueva política monetaria y cambiaria.
- Derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios y permitir la venta libre de divisas en el país a una tasa fija, bien sea con la nueva moneda, el bolívar oro a la par del dólar que he propuesto o, bien, a través del bolívar fuerte, pero revaluado, con las limitaciones anteriormente explicadas.
- La nueva política monetaria y cambiaria implicaría, de hecho, la aplicación de un esquema estricto de control de costos y precios  en toda la economía y un control de importaciones para evitar lo superfluo y la promoción de la producción nacional de bienes y servicios en forma intensa, especialmente de la agricultura y la industria.
8.  Efectos de esas medidas         
Se acabaría con la especulación en el mercado no oficial de venta de divisas que actúa como marcador de los precios en el resto de la economía estimulando la especulación, se incrementaría la producción nacional de alimentos y bienes producidos por las industrias y, en consecuencia, se podrían dar los pasos necesarios para el control de la inflación, la especulación y la escasez.